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Introducción  

La participación de los pequeños productores en la comercialización de sus productos es tal vez, uno de los aspectos más retrasados, dispersos y desorganizados, no solo de la economía nacional sino también de Latinoamérica. En  2019 el Banco Mundial estimó que un 36% de la población ecuatoriana habitaba en la ruralidad, representando alrededor de 6,2 millones de personas.(8 ago 2021), conformada por hogares de productores agropecuarios. Por otra parte, según el Banco Central del Ecuador, el sector agropecuario no puede crecer por su limitado acceso a equipos y maquinaria, bajos niveles de asociatividad, la inexperiencia en comercialización, técnicas y estrategias de mercado, los esquemas de intermediación tradicionales siguen predominando en la comercialización campesina alcanzando entre el 80% y 85%. 

El cooperativismo se presenta como una alternativa económica para formar empresas y desarrollar negocios: “el cooperativismo es un modelo económico basado en valores y principios de cooperación, las cooperativas cuentan con una estructura democrática, que incluye la participación de todos los socios en la toma de decisiones y la división de ganancias de manera equitativa” (Soto, 2016, p. 25).  

En este mismo sentido, el modelo de negocio de tipo cooperativo aporta al desarrollo económico de las localidades, al ofrecer productos y servicios que permiten resolver problemáticas sociales y reducir índices de desigualdad, lo que ha hecho que en la actualidad sea aplicado en varias regiones y países a nivel mundial. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, 2016) ha señalado que para el año 2050 el papel de los pequeños productores agrícolas dentro de la cadena de suministro de alimentos para el mundo va a ser fundamental, dado que se prevé que la población aumente por 2 billones de personas, por lo que se requerirá un 90% de crecimiento y rendimiento de las fincas para abastecer a la demanda que se viene, y ahí está el rol esencial de los pequeño agricultores; sin embargo, también indica que “aproximadamente 500 millones de pequeños agricultores en todo el mundo que producen alimentos para más de 2 billones de personas trabajan en parcelas de tierra con menos de 2 hectáreas y la gran mayoría de ellos son personas pobres y desnutridas” (FAO, 2016, párr. 5).  

De ahí que, el modelo cooperativista aparece como una herramienta administrativa ante la crisis de los pequeños productores, que puede mejorar sustancialmente las deficiencias de modelos económicos capitalistas que han sido históricamente utilizados, despreocupándose de las necesidades sociales de los principales proveedores de los alimentos sin proponer alternativas viables para combatir la marginalidad, la pobreza y la desigualdad. 

Se considera que el modelo cooperativo “cura los males” de la libre competencia: 

  • Previene la acumulación al redistribuir los excedentes entre los miembros. 
  • Elimina la  especulación  del  capital  al  asignarse  una  única  participación  por  asociado  cuyo  valor depende del producido real. 
  • Aumenta la  eficiencia  en  la  utilización  de  insumos  y  recursos  al  producir  para  un  mercado conocido. 
  • Es democrático, brindando participación equitativa sin importar la capacidad económica. 
  • Evita los conflictos de otros modelos económicos 

¿Cuál es la diferencia entre una cooperativa y una asociación

Primero debes saber que las Cooperativas se encuentras hechas especialmente para cumplir con un bien para las comunidades en las que se instalen, mientras que las asociaciones están hechas para lograr la realización de actividades sin ánimo de lucro o lucrativas 

¿Qué es una Cooperativa? 

Una Cooperativa no es más que la unión de varias personas de manera voluntaria, para así poder satisfacer tanto sus necesidades como las de la comunidad en la que se establezcan, para así poder lograr la mejoría económica, cultural y social mediante una empresa de propiedad conjunta y controlada por los socios de manera democrática. 

Es decir, las cooperativas son negocios basados ​​en valor y su objetivo no es solo crear riqueza, compartiendo así un conjunto de principios acordados internacionalmente, laborando de manera conjunta para la construcción de una mejor y más eficiente sociedad. Se basan principalmente en: 

  • La equidad. 
  • La igualdad. 
  • La justicia social. 

A través de estos valores, todas las cooperativas del país permiten que las personas trabajen unidas para la creación de nuevos e innovadores negocios sostenibles que generen prosperidad y empleos decentes. 

Las mismas ayudan a que las personas puedan tener el control de sus ingresos a futuro y, dado que no son propiedad de los accionistas, los beneficios económicos y sociales de sus actividades permanecen en las comunidades en las que se fundan. Las ganancias generadas se reinvierten en la empresa o se devuelven a los miembros. 

La diferencia entre una cooperativa y una asociación, debes saber que, con la cooperativa tiene un objetivo social, la cual es una actividad fija que ayudará a la sociedad, pueden ser actividades fijas, así como posee un capital, el cual es real o material, con el cual los socios podrán entrar en la Cooperativa y un nominal o mínimo para su constitución, dependiendo del tipo de cooperativa. Los socios también podrán darse de baja de manera voluntaria, por justa causa o de forma obligatoria, siempre que no cumplan con los acuerdos adoptados o no tengan participación en las actividades de la cooperativa, por ello es importante saber todas las reglas y normas de las Cooperativas en Ecuador y de la que se va a conformar en específico. 

En cuanto a las Asociaciones, los socios tendrán que actuar ante terceros en nombre de la asociación, permitiéndose interactuar con los beneficiarios de la creación de esta agrupación. Esta se encuentra conformada por una Asamblea General, el cual es el órgano supremo, así como el de gestión el cual representará los intereses de los asociados. La Cooperativa está conformada por la Asamblea General o la Junta General, el Consejo Administrativo y el Consejo de Vigilancia 

Como FUNDACION EMMANUEL, proponemos consolidar un modelo cooperativo lechero fuerte a nivel nacional. La economía solidaria es la mejor opción para la asociatividad de productores campesinos y la mejor alternativa para los consumidores del sector agropecuario, que busque mejorar las condiciones de venta de la leche y los intereses comunes para la adquisición de los bienes de producción: insumos agropecuarios.  

Lo importante es determinar un sistema solidario como  una  alternativa  a  los  modelos  económicos modernos  conocidos  hasta ahora  y  sus  males no resueltos, como lo son el capitalismo con los excesos de explotación con generación de desigualdad y  el  comunismo  con  su  propensión  a  la  aparición  de  mecanismos dictatoriales  y la  pérdida  de  las  libertades económicas. En ese sentido, se plantean una defensa de la propiedad privada al evitarse los monopolios del primero y estatales del segundo asegurando una libre competencia.  De allí que se puede contemplar un alto contenido de altruismo constante, sin dejar de lado el aspecto pragmático de la producción y la comercialización de bienes y servicios, pero donde esencialmente se busque “mejorar la calidad de vida de sus asociados y la comunidad” 

Una cooperativa donde el futuro sea la creación de una  red de tiendas agropecuarias,  cuyo objetivo es reducir los costos de  la producción pecuaria  al  asociado, fundando su negocio en la industrialización y comercialización de bienes agrícolas – por ahora leche y posteriormente  carne bovina, ovina y caprina –y amparándose en  servicios  financieros  a  través  de  su propia cooperativa  de  Ahorro  y  Crédito.  Fortaleciendo el trabajo  en responsabilidad social y desarrollo de proyectos de vivienda, educación, alimentación, combate a la desnutrición crónica infantil así como a potencializar la infraestructura rural. Otros  planteamientos  interesantes  se dirigen a  la  construcción  de  una  economía  no  basada  en  la acumulación  de  ganancias  sino  en  el  desarrollo  de  condiciones  de  vida  para  los  vinculados,  a  la producción  y  comercialización  de  manera  eficiente  de  bienes  y  servicios  necesarios  en  la  sociedad conformada y complementarios entre sí de tal manera que se constituya en un sistema que asegure el equilibrio social sin ahogar el progreso, generando un orden adecuado que certifique las libertades. 

Se busca un modelo de negocio de tipo cooperativo, donde la materia prima es generada por los socios, los canales de distribución y comercialización son administrados por una gerencia externa a los socios pero supervisada por ellos, los beneficios económicos son re invertidos o distribuidos a los socios, para el desarrollo de la localidad, promoviendo el potencial económico del territorio, por lo que el 100% de los pequeños productores agropecuarios y proveedores consideren que es una buena alternativa asociarse para agregar valor  a su producción lechera y comercializar sus productos de manera segura, rápida y con un precio justo. 

ofreciendo los insumos necesarios para la producción en finca y constituyendo el primer paso del llamado “círculo cooperativo” que inicia en el desarrollo de las condiciones de producción en la finca y termina  en  la  satisfacción  de  las  necesidades  de  los  consumidores  finales  con  la  oferta  integral  de productos de la mejor calidad a un precio justo. 

Se busca esquematizar un modelo de negocio cooperativo basado en sus características y fomentar el crecimiento económico igualitario en el marco del comercio justo, a ejemplo de otras cooperativas que han surgido a nivel latinoamericano, que contemple “mejor la calidad de vida de sus asociados” y que, organizacionalmente considere: 

  • Ingreso y retiro voluntario. 
  • Número de asociados variable y limitado. 
  • Participación democrática. 
  • Educación cooperativa permanente. 
  • Integración al sector cooperativo financiero. 
  • Igualdad de derechos y obligaciones. 
  • Patrimonio variable e ilimitado. 
  • Aportes sociales no reducibles. 
  • Duración indefinida con constancia en estatutos. 
  • Promoción de integración con otras organizaciones de carácter popular. 
  • Económicas 

Sin ánimo de lucro:  el  fin  principal  son  los  beneficios  del  conglomerado  y  no  la  acumulación  de riqueza. Por esto, lo excedentes económicos del ejercicio se reinvierten en el sistema. 

Economía solidaria: se orienta por la filosofía de cooperación y no por el triunfo del más fuerte.  

Responsabilidad limitada al  aporte:  el  capital  social  lo  constituyen  los  aportes  de  los  asociados  sin comprometer sus patrimonios personales  

Los miembros se adhieren por iniciativa propia, sin obligación 

  • Control democrático de los miembros.  

Hay organismos decisorios de elección participativa 

  • Participación económica de los miembros. Hay aportes cooperativos y beneficios 
  • Autonomía e independencia.  
  • Cooperación entre cooperativas. Trabajo conjunto entre entidades, cada ente dirige sus destinos como persona jurídica 
  • Educación, entrenamiento e información. La capacitación como uno de los pilares 

Elaborado por 

Alexandra Peralta Marín. 

Máster en Innovación Social y Economía Solidaria  

Presidente de la FUNDACION EMMANUEL